¿Vacaciones cuando uno quiera? Avise a su jefe con tiempo

Desafíos y oportunidades de RRHH en el S. XXI
Desafíos y oportunidades de RRHH en el S. XXI

En una oficina donde el exceso de trabajo se considera un honor o una competición en la que vencer,presentaruna solicitud de vacaciones puede resultar intimidante, incluso si el asueto forma parte de sus condiciones. Lapreocupación no es tanto pedirlas como sentirse juzgado negativamente por hacerlo. ¿Y si su mánager haceque parezca que usted no juega en equipo, que no está todo lo comprometido que podría o que no es tan ambicioso como los demás?¿Y si dice que no?

Para preparar el terreno, primero averigüe cuál es la perspectiva de su mánager. Es probable que su solicitud de vacaciones sólo represente una pieza de un puzle mayor en el que tiene que encajar. Su jefa tiene necesidades que pueden entrar en conflicto,como cumplir con los plazos de entregay coordinar su tiempo además del de sus empleados de manera simultánea. Quizá esté lidiando también conproblemas de prioridad, como que un empleado de mayor antigüedadhaya pedido vacaciones solapadas con las suyas. Lo más probable es que también esté gestionando otras solicitudes para ausentarse dela oficina no sólo por vacaciones, sino porformaciones profesionales, conferencias y ferias comerciales. Tener su perspectiva en cuenta le ayudará a planificar una solicitud que resulte más fácil de aprobar.

Por ejemplo, si trabaja dentro de un equipo, pregúntele a su mánager con bastante antelación si es mejor programar susvacaciones tras cumplir con una fecha límite importante–pareceobvio, pero algunasentregas sonmóviles o simplemente ficticias–,que escalelas vacacioneso que intentecoordinarlas vacaciones con varios empleados. No quiere decirque su preferencia y la de su jefa vayan a concordar a la perfección, pero sabrá que está intentando adaptarse y ajustarse a las necesidades. Agradeceráno verse pillada por sorpresa.

Aquí un ejemplo de cómo no hay que pedir las vacaciones: Una mujer que trabajaba en una empresa de estudioshabía rehusado disfrutar de las vacaciones que le correspondían durante el tiempo suficiente para amasar cuatro semanas de permiso retribuido para viajar al extranjero a la boda de un familiarplanificada tiempo atrás. A su modo de ver, esto era justo:se había ganado las vacaciones, lo cual era ciertoestrictamente hablando. Según su estrategia, al acumular estas vacaciones pendientes, estaría protegida a prueba de balas al contárselo a su mánager porque, según la interpretación más estricta de la norma, eran suyas. Pero el hecho de que se callara parapillar por sorpresa a su mánager dejó claro que también sabía que la solicitud no sería bien recibida: se produjo durante el peor momento del año para la empresa, y unas vacaciones tan prolongadas eran absolutamente atípicas dentro de la organización. (Su familia, sin embargo, se negaba a contemplar cualquier período inferior). Su mánager se sentía más que enfadada e indignada; se sentía manipulada. Es más, su responsablehabló con sus propios jefes directos acerca de la situación y denegó la solicitud. Enfadada y disgustada, la empleada se fue de todas maneras. Y no volvió a la organización. Todos salieron perdiendo.

Si usted quiere lograr un resultado mejor para una solicitud de vacaciones complicada, incorpore el ritmo de su trabajo y sus patrones habituales a su estrategia. Si su solicitud es inusual, abórdela con su mánager de forma más abierta que la mujer del ejemplo. Piense menos en cómo se justificasu solicitud y más en cómo laverán sus jefesy sus compañeros. ¿Es su solicitud problemática? Si puede serlo,empiece por decir”Hablemos de cualquier problema que genere esto y de quepodemoshacer al respecto”. Enfatice”lo que haremos al respecto”. Fije el tono en torno a cómo nosotros podemos solucionarlo. Puede que le sorprenda la cantidad de resolución creativa de problemas que su mánager y usted podrán lograr. O tal vez no le sorprenda. Esa lo que se dedica su organización la mayor parte del tiempo con los conflictos de intereses a los que se enfrenta.

Hable de forma proactiva acerca de cómo se gestionaránsus responsabilidades habituales durante su ausencia. “Mi asistente personal está listo para desplegar sus alas, el cliente le conoce, y uno de mis compañeros ha acordado apoyarlo durante mi ausencia”.

A ser posible, en función de la flexibilidad de su familia u otros que participarán en las vacaciones, formule un plan A y un plan B con una diferencia, por ejemplo, con duraciones y fechas diferentes para ofrecer más opciones a su mánager.Podría decir, “Mi familia está mirando dos opciones para coordinarlas entre la empresa de mi pareja y aquí en nuestra empresa”. Su plan A podría consistir en dos semanas consecutivas, pero tal vez esté dispuesto a evitar el 4 de julio. Su plan B podría consistir en tres días de vacaciones, que se junten con el festivo del 4 de julio, y una semana de descanso durante las vacaciones de invierno de sus hijos. Este enfoque estratégico de “cómo podemos conseguir que esto funcione” requiere planificación, incluso antes de presentar la solicitud de vacaciones, pero mejora el tono y contenido de la conversación tanto que merece la pena.

Y este enfoque tiene otro beneficio más:le protege de caer, sin querer, en maneras más débiles de presentar su solicitud, como expresar culpabilidad o disculparse por el hecho de pedir vacacionesy autoconvencerse a sí mismo, y de paso a su mánager, de desistir de su solicitud mientras la está presentando. También merece la pena señalar que no ayuda a la relación profesional con su mánager hacer demasiado hincapié en lo difícil que resulta coordinar lasvacaciones dentro de su familia o en lo mucho que necesita un descanso su pareja. No porque a su mánager no le importe usted ni sus seres queridos, sino simplemente porque el cometido de su mánager es otro: coordinar los jugadores y sus jugadas dentro de la oficina. No está mal hacerle una confidencia a un mánager que también es amigo, pero en el momento de pedir sus vacaciones, puede que a ambos les convenga más que se dé cuenta de que la mejor manera de presentar un argumento a su mánager a favor de sus vacaciones, reside en proporcionarle un muy buen argumento que, a su vez, pueda utilizar en su nombre ante su jefe.

Si trabaja donde la gente no gastasus vacaciones, pedirlas puede arquearalguna ceja. Si forman parte de su paquete de compensaciones y quiere disfrutarlas, prepárese para hablar de forma positiva acerca de ellasy plantéelas en términos que valore su empresa. Puede encontrarse encabezando un cambio cultural.

El lenguaje que emplee puede que tenga menos que ver con las propias vacaciones y más con los resultados. Puede que quiera hablar acerca de refrescar la mente o abrir la mente, cambiar de perspectiva, incubar algunas ideas embrionarias o permitir que algunas soluciones se filtren. Puede que quiera ser proactivo y decir, “No quiero estancarme nunca. No quiero encontrarme funcionando en piloto automático”. Existen, después de todo, algunas organizaciones que animan, si no obligan, a sus empleados a coger vacacionespor motivos como estos.

Disfrutar de un descanso del entorno laboral es la otra cara de la moneda de los viajes de negocio lejos de amigos, familiares y el hogar. Si habla en profundidad acerca de cómo hacer que resulte factible y cómodo para todos los interesados, no se tratará de asistir auno a costa de los demás, justo lo que no debe ser. De hecho, lo que percibirá realmente es que está genial aportar valor, y también ser echado de menos.


por
trad. Teresa Woods

Holly Weeks publica, enseña y consulta sobre temas de comunicación. Es ponente adjunta sobre Políticas Públicas de la Escuela Kennedy de Negocios de la Universidad de Harvard (EEUU) y la autora de ‘Failure to Communicate: How Conversations Go Wrong and What You Can Do to Right Them’ (Harvard Business School Press, 2008).

Related Posts