No dejes que el poder te corrompa

Cómo ejercer influencia sin perder tu brújula moral.
Não deixe que o poder te corrompa
Não deixe que o poder te corrompa

Resumen:

Aunque el poder es esencial para hacerse cargo e impulsar el cambio, hace que los líderes sean vulnerables a dos trampas que no solo pueden erosionar su propia eficacia sino también socavar la de su equipo. Hubris—el orgullo excesivo y la confianza en sí mismos que pueden venir con el poder— hace que la gente sobreestime en gran medida sus propias capacidades, mientras autoenfoque los hace menos atentos a los subordinados, lo que disminuye su capacidad para liderar con éxito. Los autores ofrecen estrategias para reconocer y evitar estos escollos. Describen cómo cultivar la humildad y la empatía como antídotos contra la arrogancia y el autoenfoque, a través de acciones tales como establecer canales de información honesta, crear recordatorios visibles de que el éxito es efímero, sumergirse en los trabajos y experiencias de otras personas e incorporar la interdependencia en la organización. sistemas. Rara vez se puede desarrollar una relación equilibrada con el poder de la noche a la mañana, pero con el tiempo, los líderes que siguen este consejo aumentarán su propia eficacia y facilitarán un rendimiento excepcional de sus equipos.


Idea en resumen

El problema

Aunque el poder es esencial para hacerse cargo y liderar el cambio, hace que las personas sean vulnerables a dos trampas insidiosas (arrogamiento y autoenfoque) que no solo pueden erosionar su propia efectividad sino también socavar la de su equipo.

El remedio

La humildad es un antídoto eficaz contra la arrogacia, y la empatía contrarresta la autoabsorción que el poder puede traer.

Cómo lograrlo

Los líderes pueden cultivar la humildad en sí mismos y en los demás haciendo aceptable decir: «No lo sé», estableciendo canales de información honesta, creando recordatorios de que el éxito es efímero y miden y gratifican la humildad. Pueden cultivar la empatía sumergiéndose en los trabajos de otras personas, utilizando la narración de historias para hacer cosas personales, incorporar la interdependencia en los sistemas organizacionales y salir de sus empresas en el mundo real.


  • Julie Battilana is the Joseph C. Wilson Professor of Business Administration at Harvard Business School and the Alan L. Gleitsman Professor of Social Innovation at Harvard Kennedy School, where she is the founder and faculty chair of the Social Innovation and Change Initiative. She is the co-author of Power, for All: How It Really Works and Why It’s Everyone’s Business (Simon & Schuster, 2021).

  • Tiziana Casciaro is a professor of organizational behavior and HR management and holds the Marcel Desautels Chair in Integrative Thinking at the University of Toronto’s Rotman School of Management. She is the co-author of Power, for All: How It Really Works and Why It’s Everyone’s Business (Simon & Schuster, 2021).
  • Related Posts
    Maximizing Your Return on People

    El CEO de Williams-Sonoma sobre la mezcla de instinto con análisis

    Fotografía: Stephanie Diani La idea: Gracias a su patrimonio catálogo, el minorista estaba bien posicionada para recoger y utilizar los datos de los clientes y de otras fuentes. Ahora se ha reorganizado para tomar sus análisis a un nivel completamente nuevo. Mientras camino cada día en la sede de Williams-Sonoma en la costa de San Francisco, estoy sorprendido por el [...]
    Leer más
    El cerebro y el alma del capitalismo

    El cerebro y el alma del capitalismo

    En 1970, el economista y premio Nobel Milton Friedman llama responsabilidad social corporativa “ventana de vestir hipócrita”, diciendo que los empresarios inclinado hacia ella “revelan un impulso suicida.” ¿Cómo han cambiado los tiempos. Algunos ejecutivos todavía tienen una visión Friedmanesque, pero la mayoría aceptan responsabilidades sociales y cívicas como indispensable para hacer un buen negocio; sus empresas no sobrevivirán si [...]
    Leer más
    Maximizing Your Return on People

    Gorbachov, CEO de Turnaround

    Nadie, ni José en Egipto o Alfred Sloan, ha tenido que enfrentar un desafío de gestión de tan largo alcance como el que Gorbachov ha establecido para sí mismo. En sus propios escritos y discursos de la economía soviética aparece como una gran corporación en su defecto, industriales cuyos trabajadores están desmoralizados y cuyos responsables son complacientes sobre todo, pero [...]
    Leer más