Cómo salvarse de la «sobrecarga de información»

Ayude a su cerebro a ordenar y almacenar lo que necesita.
Como se salvar da “sobrecarga de informações”
Como se salvar da “sobrecarga de informações”

Resumen:

Empezar un nuevo trabajo es emocionante. Pero con ello viene la gran tarea de comprender, asimilar y digerir toneladas de información nueva. Puede sobrecargar tu cerebro y, si no se gestiona, hacer que tu nuevo y brillante papel sea mucho menos agradable.

  • El abrumador de información puede ocurrir rápidamente (haciéndote sentir que no puedes asimilar otra cosa en el momento) o gradualmente (dejándote aburrido e incapaz de absorber nada más).
  • Para superar a la abrumadora, comienza por gestionarte a ti mismo. Cuando notes sobrecarga de información (dolor de cabeza, fatiga, frustración, cambio de humor), no la ignores ni entres en pánico. Dígase a sí mismo: «Estoy en un nuevo trabajo y hay mucho que aprender aquí. Está bien sentirse así». Este diálogo interno ayuda a normalizar la situación y hace que las emociones sean más fáciles de manejar.
  • A continuación, ayuda a que tu cerebro te ayude. Cuanto más jugo reserve para procesar la información, menos probable será que experimente sobrecarga. Puedes hacerlo ordenando y almacenando la información que necesitas, en lugar de intentar recordarlo todo a la vez.

Siempre es emocionante empezar un nuevo trabajo. Pero entre el frenesí de conocer nuevos colegas, iniciar nuevos proyectos y desarrollar nuevas habilidades, puede haber una situación igualmente estresante presión para tener éxito. Gran parte de su éxito depende de la rapidez con la que puede digerir mucha información, incluidos, entre otros, nuevos nombres, procesos, sistemas, software y responsabilidades.

Esto puede ser increíblemente abrumador, y si no se gestiona, haz que tu nuevo y brillante papel mucho menos agradable. Cuando nuestros cerebros están sobrecargados con demasiados datos del mundo exterior, podemos tener dificultades para absorberlos, procesarlos y darles sentido, lo que dificulta nuestra capacidad de tomar decisiones inteligentes y rendir al máximo. El Grupo de investigación sobre sobrecarga de información (sí, existe) tiene una palabra para este sentimiento: infoxicación (también conocida como smog de datos).

Hay un par de maneras diferentes en que esto puede suceder:

Rápidamente: En un intento de aprender todo lo posible en tu nuevo puesto, pasas la mayor parte del tiempo viendo una presentación tras otra o leyendo informes largos y complejos. ¡Bum! Sobrecarga. En medio de una reunión importante, de repente sientes completo, como si no puedas aceptar otra cosa en ese momento.

Gradualmente: Pasas tus primeros días analizando informes de trabajo, conociendo gente nueva y leyendo sobre los diversos objetivos de la organización con pequeños descansos intermedios. Al final de cada día, sientes aburrido e incapaz de absorber nada más.

Ambas experiencias son molestas. Pero si puedes dejar de lado tus frustraciones y reconocer que el plenitud o aburrimiento sientes que en realidad es una sobrecarga de información (una parte normal de comenzar un trabajo), entonces puedes manejarlo mejor, y deberías hacerlo. Cuando no se controla, la infoxicación no solo afecta tu rendimiento, sino que también puede causar problemas relacionados con el estrés, como dolores de cabeza, estados de ánimo irritables, insomnio, un sistema inmunitario debilitado, incapacidad para concentrarse, y burnout. 

Cómo responder a la abrumadora

Tenga en cuenta que todo el mundo experimenta una sobrecarga de información de vez en cuando, especialmente cuando comienza algo nuevo. Para superar a la abrumadora, hay dos cosas que debes manejar: tú mismo y tu cerebro.

Administra tú mismo

Cuando notes sobrecarga de información (dolor de cabeza, fatiga, frustración, cambio de humor), no la ignores ni entres en pánico. «Las emociones fuertes no son malas y no es necesario presionarlas ni controlarlas», escribe Dra. Susan David, autora de Agilidad emocional. Dígase a sí mismo: «Estoy en un nuevo trabajo y hay mucho que aprender aquí. Está bien sentirse así».

Este diálogo interno ayuda a normalizar la situación y hace que las emociones sean más fáciles de manejar. Recuerda que las emociones evolucionaron como un sistema de señalización. Son dato puntos que pueden ayudarte a entenderte mejor a ti mismo y a tus valores. En este caso de sobrecarga, pueden aclarar lo que sucede a tu alrededor que te hace sentir abrumado y la mejor manera de manejarlo.

El truco para superar la sobrecarga de información es distanciarte lo suficiente de tus sentimientos como para reconocer esto. Recomiendo practicar lo que los psicólogos llaman etiquetado emocional. Implica nombrar la emoción que estás experimentando para ayudarte a dar un paso atrás y simplemente notar la sensación en lugar de dejarla. impacto mental y físicamente.

Por ejemplo, la próxima vez que te sientas abrumado, en lugar de estresarte pensando en algo vago como «estoy tan ESTRESADO», considera si tu estrés es manifestándose en forma de sentimientos más específicos como enojo, tristeza, ansiedad o vergüenza. Al nombrar estos sentimientos, trata de distanciarte de ellos y observa lo que surge para ti. Por ejemplo, podrías darte cuenta de que estás enojado por el tiempo que te lleva aprender un nuevo sistema en el trabajo. Si lo inspeccionas más de cerca, puedes darte cuenta de que tu enojo es el resultado de la impaciencia y la confusión.

Ahora puedes tomar tu respuesta inicial de «¡Estoy tan abrumado!» y replantearlo como «Estoy demasiado impaciente para aprender este sistema y eso hace que sea más difícil aprender. Como resultado, me siento confundido y eso me hace sentir enojado». Ese problema es mucho más fácil de entender y resolver.

El último paso es hacer una lluvia de ideas sobre posibles soluciones al problema que ha identificado:

  • Impaciencia: Tómese un breve descanso, salga a caminar y restablezca su atención y concentración cuando regrese. Recuerda que todos los sistemas tardan tiempo en aprender y que estás haciendo precisamente eso: aprender.
  • Confusión: identifica las tres cosas principales que te resultan difíciles de decodificar. Busca el apoyo de tu jefe o de un miembro del equipo, o busca tutoriales en línea que te guíen.

Es importante destacar que si no haces el trabajo para reconocer y abordar tus emociones, es más probable que experimentes menor bienestar y síntomas relacionados con el estrés.

Maneja tu cerebro

El objetivo aquí es hacer lo que puedas para ayudar a que tu cerebro te ayude. Cuanto más jugo reserve para procesar la información, menos probable será que experimente sobrecarga.

Elige cuidadosamente cómo gastas tu energía y evita hacer cosas que hagan que tu cerebro trabaje más de lo necesario. Aquí hay algunas formas de hacerlo:

Ordena tu información. CEO de NeuroBusiness Group y psiquiatra Srini Pillay, dice que tu cerebro es como un equipo inteligente que» que absorbe información.» Nuestro cerebro guarda lo que necesita de forma más inmediata en nuestra memoria a corto plazo y combina información que quizá necesitemos usar en el futuro para almacenar en nuestra memoria a largo plazo. Para obtener la información que no es necesaria, nuestro cerebro actúa como un triturador de basura, lo clasifica, lo recicla y lo elimina. Puedes ayudar a tu cerebro a clasificar y almacenar mejor la información para evitar sobrecargas.

Por ejemplo, si estás viendo una presentación y los datos presentados estarán disponibles para verlos después de la sesión, no tienes que recordarlo todo en el momento. En su lugar, preste toda su atención a la presentación para que pueda dar sentido a lo que se dice. Trabajar para comprender los puntos principales de una presentación es un buen uso de las funciones de síntesis y destilación del cerebro.

Alternativamente, si tu colega te da instrucciones o consejos, tal vez valga la pena tomar nota, integrar y almacenar conscientemente esa información para el futuro. Tu colega ya ha hecho el trabajo de resumir y ordenar lo que necesitas saber, así que ¿por qué perder tu tiempo y energía buscántelo de nuevo más tarde?

Utiliza la tecnología para almacenar lo que no necesitas de inmediato. Las organizaciones suelen disponer de sistemas de gestión del conocimiento digital para almacenar y recuperar información importante. Puedes hacer lo mismo para reducir desorden cerebral.

Te recomiendo crear un documento de Word o Google en el que escribas información que tu cerebro no necesita recordar ni almacenar. En los primeros días de un nuevo trabajo, esta es una forma inteligente de descargar la sobrecarga.

Por ejemplo, una colega, al ser contratada, comenzó su propio tipo de página de Wikipedia para las personas, los roles, los productos y los conocimientos que necesitaba conocer en su nuevo puesto. Ella revisó el documento cada pocos días, agregando información, vaciando su cerebro y externalizando deliberadamente la información en este sistema de conocimiento hecho a sí mismo.

Tiene sentido sobre la marcha. Si toma notas en las reuniones, comprueba que no estás transcribiendo notas como un taquígrafo de la corte en tu computadora portátil. Notas manuscritas que resumen la ayuda con una mayor comprensión, retención y recuperación que al teclear páginas y páginas de detalles. La información de calidad que has ordenado, sintetizado y resumido es más significativa y útil.

Técnicas como escribir a mano listas de puntos clave, escribir dos columnas de información contrastante, esbozar un mapa mental de puntos relacionados entre sí o garabatear iconos dibujados a mano ayudan a reducir la carga a la que se encuentra tu cerebro. Al final de una reunión, revisa tus notas y guárdalas en tu propia Wikipedia o sistema de conocimiento externo.

Reduzca el cambio de tareas. Hacer malabares o realizar múltiples tareas no son buenos para ti física o mentalmente y son peores para tu productividad y tu cognición. Investigación muestra que hacer demasiado puede hacer que tu IQ baje e impacte tu cerebro como si estuvieras sin dormir. ¡No es un buen estado para estar en un nuevo puesto!

Para un mayor control, progreso y resultados, centrarse en una tarea durante unos 25 minutos (sobre la base de la eficiencia de la técnica Pomodoro). Puedes durar más tiempo, pero asegúrate de tomarte un descanso. La actividad enfocada es menos exigente que la multitarea, pero no puedes seguir trabajando sin cesar.

Toma micro descansos y mantente hidratado. Descansos cortos o distracciones deliberadas durante el día vaciar la carga de información que llevas en tu memoria a corto plazo. Después de un período de intenso trabajo o concentración, tomarse un descanso permite que los recuerdos se cimenten y almacenen para el futuro. Aléjate de tu escritorio y da un paseo corto, acariciar al perro o al gato, charla con otro humano o toma aire fresco y viento en la cara.

Esto ayuda a que tu cerebro funcione mejor que si sigues presionando. Y recuerda comer y mantenerte hidratado. Nuestro cerebro drena la glucosa y necesita agua para funcionar, así que si no lo alimentamos, no funcionará bien y se sobrecargará.

Aborda tu rol con una mentalidad de curiosidad y aprendizaje en lugar de ser un campeón de la memoria. La gestión de la información es una habilidad que se aprende e implica una combinación de las técnicas mencionadas anteriormente. En ese sentido, es hora de que un microbreak vacíe la carga cognitiva que llevas cargando.


  • Lynne Cazaly is the author of ‘Argh! Too much information, not enough brain: A Practical Guide to Outsmarting Overwhelm.’ As a speaker and award-winning author, she helps individuals and organisations think and work in ways that a more productive, collaborative, creative and effective.
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