Christine contra el trabajo: La verdad detrás del síndrome del impostor

Por Christine Liu <span data-mce-type=”bookmark” style=”display: inline-block; width: 0px; overflow: hidden; line-height: 0;” class=”mce_SELRES_start”></span> <span data-mce-type=”bookmark” style=”display: inline-block; width: 0px; overflow: hidden; line-height: 0;” class=”mce_SELRES_start”></span><span ...

Investigación: La gente puede aprender a reconocer su privilegio racial

Resumen.   

Reconocer los privilegios puede resultar incómodo, pero las investigaciones muestran que la negación de los privilegios puede obstaculizar sustancialmente los esfuerzos de DEI de las organizaciones, especialmente entre los líderes (en su inmensa mayoría blancos y hombres) cuyo apoyo es más importante. La buena noticia es que, con un esfuerzo concertado, podemos fomentar una mayor conciencia de los privilegios tanto en nosotros como en quienes nos rodean. Específicamente, las investigaciones descubrieron que alentar a los hombres blancos a reflexionar sobre sus propias experiencias de desventaja (por ejemplo, debido a crecer pobres, ser homosexuales o cualquier otra identidad o experiencia marginada) les ayudaba a empatizar mejor con sus colegas de orígenes raciales infrarrepresentados, en última instancia lo que hace que sea más probable que reconozcan su privilegio racial y actúen como aliados.

Un sentido de pertenencia comienza con la autoaceptación

Resumen.   

Los humanos tenemos una profunda necesidad de que les gusten, respeten y acepten. Pero a veces, esa necesidad es tan fuerte que nos lleva a alterar nuestro comportamiento para sentir que pertenecemos, especialmente en el trabajo o en situaciones sociales. La experiencia de pertenecer es única, ya que no solo se reduce a su organización, su gerente o sus compañeros de equipo. Usted también tiene un papel que desempeñar, y ese papel comienza con la autoaceptación.

  • Cada uno de nosotros tiene el poder de aceptar y honrar lo que somos en esencia. Esto parece ser dueños de nuestras cualidades, valores y elecciones independientemente de cómo pensemos que nos percibirán los demás. Esto parece como presentarse y creer en nosotros mismos primero.
  • Si bien la sociedad es un factor que se interpone en el camino de la autoaceptación, nosotros también lo hacemos. La autoaceptación requiere una práctica regular para superar los sesgos que a muchos de nosotros nos han enseñado a tener en contra de nosotros mismos desde la infancia. Estamos entrenados para creer que ciertas características están «dentro» o «fuera», buenas o menos buenas, favorables o desfavorables.
  • Esta es la fuente del fenómeno del que se habla a menudo y se experimenta universalmente conocido como síndrome del impostor, la causa de muchas vidas y carreras descarriladas. Esta es también la razón por la que, como adultos, tenemos que hacer el trabajo para desaprender nuestros propios prejuicios, especialmente los que tenemos en contra de nosotros mismos.